Mostrando entradas con la etiqueta historia del beso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia del beso. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de julio de 2011

Besos. Como Besar.



En los cuentos de hadas las cosas terminan bien y muchas veces es con un beso. Pero, es muy probable que si Blanca Nieves o la Bella Durmiente hubieran tenido unos labios resquebrajados y feos, no habrían recibido ese beso que les cambió la vida.

Y si a sus tan apuestos príncipes les hubiera faltado una pieza dental, no habrían resultado tan seductores.

Claro. en estos antiguos cuentos no interesa el como besar, pero si los cuentos fueran más actualizados sin duda que si tuvieran dicha importancia.

También tener unos labios perfectos o atractivos, es fundamental para causar una buena impresión ante los demás.

Los registros más antiguos que se tienen sobre el beso, datan del año 2 500 antes de Cristo, al aparecer esculpido en las paredes de los templos de Khajuraho en la India.

Así también hay referencia a los inicios y evolución en la mujer de Cromagnon al alimentar a su hijo, como un hábito para demostrar agrado en las tribus primitivas, los besos antes y después durante la vida de Cristo; como una señal para establecer una jerarquía y por motivos de salud o para escoger pareja.



Como se específica varias versiones en cuanto al origen del beso, son también varios sus significados a lo largo de la historia. En la biblia se describe el denominado beso de codicia y traición, el primero se refiere a cuando Jacob besa a Isaac, su padre y le hace creer que es Esaú, el primogénito; con la intención de quedarse con la bendición de su padre y con la jefatura de la familia. El otro se trata del beso que le da Judas a Jesús en la mejilla, con éste entrega al hijo de Dios y se condena para siempre.

Historia del beso

Otros datos históricos acerca del beso, describen que fue hasta el siglo VI cuando éste ya no solo era una muestra de afecto entre madre e hijo sino también entre los adultos, que luego se expandió por Europa y casi todo el mundo. En la Edad Media, el caballero que besaba a una dama estaba obligado a casarse con ella.

Como símbolo de afecto paso a ser también una expresión de amor hacia la otra persona. Sin embargo, durante la Revolución Industrial, quedó prohibido. La gente ya no podía besarse en público. Hacia los años 60, la gente se reveló se besaban en público sin importarles las miradas.